Transformar los sistemas alimentarios: un camino hacia la prosperidad global, la sostenibilidad y la contabilidad de costos reales
- Red de Agricultura Sostenible

- 8 de febrero de 2024
- 5 minutos de lectura
Updated: 12 de febrero de 2024
En este momento crítico de nuestro mundo, nos enfrentamos a desafíos que exigen atención inmediata y acción transformadora. Entre estos desafíos está el estado precario de nuestros sistemas alimentarios, una parte integral de nuestras sociedades y una piedra angular de la vida diaria.
Despite their remarkable feats in feeding a growing global population, our current food systems are marred by persistent issues, ranging from hunger and undernutrition to the obesity epidemic, biodiversity loss, environmental damage, child labor and human rights issues, and climate change. The economic toll of these problems exceeds 10 trillion USD annually, overshadowing the contribution of food systems to global GDP. It's evident: our food systems are destroying more value than they create.

La urgencia de la transformación
Un informe publicado recientemente por la Comisión de Economía del Sistema Alimentario subraya la urgente necesidad de una transformación integral de los sistemas alimentarios a nivel global. Denominada Transformación del Sistema Alimentario (FST), esta iniciativa no solo ofrece una solución viable a las crisis climáticas globales, naturales y sanitarias, sino que también promete importantes beneficios económicos. El informe sostiene que descuidar las consecuencias de nuestros sistemas alimentarios actuales llevará al mundo por un camino desastroso.
Los costes de los sistemas alimentarios actuales
Los costes asociados a los sistemas alimentarios actuales son asombrosos, estimados en la impresionante cifra de 15 billones de dólares al año, equivalente al 12 por ciento del PIB mundial en 2020. Estos costes abarcan gastos relacionados con la salud debido a enfermedades no transmisibles, degradación medioambiental, pobreza estructural y la vulnerabilidad de la producción alimentaria al cambio climático.
A pesar de los compromisos políticos existentes, se proyecta que la trayectoria actual de los sistemas alimentarios contribuya a un aumento de 2,7°C de la temperatura media global para 2050, lo que conllevará consecuencias graves como inseguridad alimentaria, aumento de la obesidad, aumento del desperdicio de alimentos, deforestación y contaminación por nitrógeno.
El caso económico y planetario para la transformación
La Transformación del Sistema Alimentario (FST) ofrece un faro de esperanza, proporcionando un camino para afrontar los desafíos más urgentes. Se estima que los beneficios netos de esta transformación serán de 5 a 10 billones de dólares estadounidenses al año, lo que equivale al 4 a 8 por ciento del PIB mundial en 2020. La FST imagina un futuro en el que se erradique la desnutrición, los agricultores disfruten de ingresos suficientes, la tierra esté protegida y reforestada, la agricultura ambientalmente sostenible se convierta en la norma y el sistema alimentario se convierta en un sumidero neto de carbono para 2040.
Prioridades para las Estrategias Nacionales de Transformación
Transformar los sistemas alimentarios es una tarea compleja que requiere esfuerzos coordinados a nivel nacional y local. Aunque no existe un enfoque único para todos, el informe identifica cinco grandes prioridades para guiar estrategias nacionales efectivas:
1. Cambiar los patrones de consumo hacia dietas saludables.
2. Reutilizar el apoyo gubernamental a la agricultura regenerativa.
3. Dirigir los ingresos de nuevos impuestos para apoyar la transformación.
4. Innovating to increase labor productivity and workers' livelihood opportunities.
5. Ampliar las redes de seguridad para mantener la comida asequible para los más pobres.

Superando desafíos y aprovechando oportunidades
Los costes y la asequibilidad de la transformación
La implementación de la vía FST requiere inversiones y transferencias que promedian 500.000 millones de USD anuales hasta 2050. Estos costes cubren áreas como infraestructuras rurales, protección y restauración forestal, reducción de la pérdida y el desperdicio de alimentos, apoyo a cambios en la dieta y la investigación y desarrollo agrícola. Aunque los costes estimados parecen significativos, son bajos en comparación con los beneficios económicos. Se reconocen las preocupaciones sobre la financiación, especialmente para los países de ingresos bajos y medios, pero a nivel global, los costes representan solo el 0,2–0,4 por ciento del PIB mundial y se consideran asequibles.
Los costes ocultos de nuestro sistema alimentario: un llamado a una contabilidad de costes verdadera
La Organización de las Naciones Unidas para las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura presentó la Informe sobre el Estado de la Alimentación y la Agricultura 2023, arrojando luz sobre el verdadero coste de nuestros sistemas agroalimentarios globales. Los hallazgos son realmente reveladores, revelando la necesidad de un cambio de paradigma en toda la cadena de valor, desde agricultores y empresas hasta consumidores, instituciones financieras y organizaciones sin ánimo de lucro.
Durante demasiado tiempo, nuestro mundo ha subvencionado un enfoque extractivo de la producción de alimentos. La agricultura convencional, impulsada por objetivos de rendimiento a corto plazo, ha llevado inadvertidamente nuestro planeta a sus límites, perpetuando un ciclo de insostenibilidad y volatilidad.
Una nueva normalidad que debe surgir para la producción de alimentos reúne a gobiernos, empresas y el sector del desarrollo en una nueva arquitectura financiera alimentaria que destina hasta 400.000 millones de dólares anuales a la transformación de nuestros sistemas alimentarios. Esto es mucho menos que el coste de la inacción en términos de daño ambiental, social y económico, que se estima que representa hasta 12 billones de dólares anuales.

La insostenibilidad de los sistemas agroalimentarios convencionales
El informe pone de manifiesto la evidente insostenibilidad y falta de resiliencia en los sistemas agroalimentarios, agravadas por fallos de mercado, institucionales y políticas que han generado pérdidas sustanciales para la sociedad. Para remediar esto, los responsables de la toma de decisiones tanto del sector público como del privado, incluido el sector civil, necesitan una comprensión integral de los costes y beneficios inherentes a los sistemas agroalimentarios. Este entendimiento debe abarcar a todos los interesados, incluidos los grupos marginados y las futuras generaciones.
La contabilidad de costes real (TCA) surge como una herramienta poderosa para descubrir los costes ocultos de los sistemas agroalimentarios actuales, enfatizando su insostenibilidad y guiando la utilización de las palancas disponibles para mejorar los resultados. Aunque la TCA requiere datos extensos, especialmente en países de ingresos bajos y medios, es esencial aprovechar los datos existentes para evitar la inacción.
El informe propone un proceso de evaluación en dos fases basado en el TCA. Las evaluaciones nacionales iniciales buscan aumentar la concienciación, mientras que las evaluaciones posteriores en profundidad priorizan soluciones y orientan acciones transformadoras.
Cuantificación de los costes ocultos
Un innovador análisis real de contabilidad de costes en 154 países revela los "costes ocultos cuantificados" de los sistemas agroalimentarios, aunque reconoce las lagunas de datos en muchos países. Estos costes ocultos cuantificados ascienden a aproximadamente 12,7 billones de dólares con paridad de poder adquisitivo en 2020, equivalente a casi el 10 por ciento del PIB global en términos de PPA. La urgencia de tener en cuenta estos costes en la toma de decisiones es innegable.
Una parte significativa de estos costes —el 73 por ciento— está vinculada a patrones dietéticos que conducen a la obesidad y enfermedades no transmisibles, lo que resulta en pérdidas de productividad laboral. Los costes ambientales ocultos por sí solos representan más del 20 por ciento de los costes ocultos cuantificados, equivalente a casi un tercio del valor añadido agrícola.

Abordando los desafíos
Los costes ocultos cuantificados suponen una carga considerable en relación con la renta nacional en los países de bajos ingresos, lo que obliga a centrarse en la reducción de la pobreza, la seguridad alimentaria y la seguridad alimentaria.
Abordar los desafíos multifacéticos de los sistemas agroalimentarios es complejo debido a su naturaleza intrincada. Las evaluaciones específicas, centradas en sectores y cuestiones críticas, se vuelven indispensables. La contabilidad de costes real, con su capacidad para analizar patrones dietéticos, inversiones, organizaciones y productos, ayuda a identificar compensaciones y sinergias entre los impactos medioambientales y económicos.
Mensajes clave
Los gobiernos tienen una variedad de palancas para transformar los sistemas agroalimentarios basándose en evaluaciones reales de contabilidad de costes específicas. Reutilizar las subvenciones para incentivar la sostenibilidad ambiental y la salud humana sin reducir el bienestar económico es un paso necesario para una producción alimentaria sostenible.
El capital privado, que eclipsa el apoyo público global en el sector alimentario y agrícola, desempeña un papel fundamental en la construcción de la sostenibilidad. La adopción generalizada de la ACT puede facilitar la correcta implementación de estas palancas. Para lograrlo, deben superarse barreras como la escasez de datos, la mala calidad de los datos y las brechas de capacidad, especialmente en países de ingresos bajos y medios.
In the quest for a more sustainable and healthy agrifood system, governments, research organizations, standard setters, accounting firms, business consultancies, nonprofit organizations and NGO's, and financial institutions must collaborate to create an enabling environment for the scaling up of TCA.
Es imprescindible que utilizemos las revelaciones del informe Estado de la Alimentación y la Agricultura de 2023 como catalizador para el cambio. El camino hacia un sistema agroalimentario sostenible exige cooperación, decisiones informadas y un compromiso firme para abordar los verdaderos costes de nuestras prácticas actuales.
A pesar de los enormes desafíos asociados a la transformación de los sistemas alimentarios, hay motivos para la esperanza. Los movimientos ciudadanos, agricultores, empresas y declaraciones internacionales, como la declaración COP28 de los EAU, señalan un compromiso creciente con la agricultura sostenible y los sistemas alimentarios resilientes.
Al abordar las preocupaciones de frente, construir coaliciones amplias y enfatizar los beneficios públicos, los responsables políticos pueden afrontar los desafíos y desbloquear los inmensos beneficios que transformar los sistemas alimentarios puede aportar a las personas y al planeta. El momento de actuar es ahora.




Comentarios